lunes, julio 21

Engendrar engendros

Si los seres humanos tuviéramos tantita conciencia, no traeríamos a nuevos, pequeños, encuerados e indefensos mini seres humanos a engrosar la lista de plañideras de este planeta. Si no fuéramos tan méndigos, lo pensaríamos no una ni cien, sino mil veces antes de permitir que el chisguete de cierta fertilizadora sustancia, alcanzara cierta mórula fertilizable.
Pero nel. Nos vale —y aquí me incluyo aunque no he conocido varón ni parido más que depresiones—.
La cosa es tan grave que no evitamos los escuincles ni siquiera por bienestar propio. O lo que es lo mismo: el óvulo muta en cigoto sin que los futuros padre y madre hayan analizado si serán capaces de alimentar, primero, al bulto en formación —y como consecuencia obvia a la exseñorita— y, luego, al nuevo sujetito.
Claro, me dirán, hay honrosas excepciones. Y sí, contestaré, las hay, pero muy pocas; no me negarán que abundan los mozuelos imberbes que depositan su subnormal simiente en el flexible útero de una niña un poquito más subnormal.
Olvidas, me debatirán, que la reproducción es una de las misiones más importantes del ser humano. Que estamos genéticamente diseñados para vivir en pareja, tener un trabajo “estable”, comprar carro, casa, jardín y perro; reproducirnos cuantas veces quiera Dios; envejecer, jubilarnos, ver crecer a los nietos y morir rodeados de la familia. Y sí, meditaré, es cierto que debemos o, más bien, que no queremos evitar reproducirnos, sobre todo si recordamos el ritual que es necesario para hinchar un vientre durante nueve meses.
Además, me gritarán, ¿qué autoridad tienes tú en la materia? Y sí, me lamentaré: ninguna, pues sospecho que sólo miomas crecerán en mi matriz.
Pero, me defenderé, yo fui cigoto, feto, beba —tan grande que me sacaron a presión—, niña, adolescente… y, con esa experiencia, suplico encarecidamente —qué digo suplico: ¡exijo!— que depositen litros de simiente en bolsitas de látex, y analicen si es conveniente traer más mini seres humanos a esta pocilga.
Deberíamos, agregaré, diseñar material didáctico para explicar al nuevo sujetito qué es esta pinche vida. En lo particular, hubiera agradecido mucho que alguien me contara los terribles sufrimientos que ocasiona una pelota perdida, la falta de creatividad de Los Reyes Magos, el señor del costal; la menarquía, el primer beso, el enamoramiento atroz, la ruptura desoladora, la inútil búsqueda del Otro; el trabajo, las quincenas, las no quincenas, la falta de dinero, los bancos, los impuestos, el puto gobierno, más trabajo. Así, ad infinitum.
Si alguien me hubiera dicho que el mundo es así de infame, azul triste, de un tristísimo azul, habría rebanado mi femoral hace años y no estaría repelando justo hoy, cuando mi propia matriz vocifera: “reproducción”.

2 comentarios:

Alberto dijo...

En mi teoria particular alguién perdio el manual que acompaño la creación de este mundo.
Es cierto que no deberiamos traer al mundo a mas gente si no sabemos siquiera para que estamos nosotros aquí. Más, ya existimos en este lugar, ahora tendemos a adaptarnos y es la manera en que desidimos adaptarnos donde sentenciaremos nuestro futuro y el de los que nos rodean. Si, todos tenemos algo de culpa de la infamia (como dices) en que la humanidad dirige su existencia. No todo esta tan mal, creo yo, pero eso se lo dejo a cada persona para que lo analise, lo medite y lo digiera (se que es mucho pedir). Al fin y al cabo solo somos una pequeña particula de la creación y tarde (espero yo, muy tarde) o temprano estamos destinados a la extinción y al olvido...
Por cierto, parece que ultimamente te han dado hasta con la cubeta, si me permites decirlo, o por lo menos creo que no te han salido las cosas bien.
No espero levantar tu animo o unirte a los optimistas (no existe el optimismo, solo es un espejismo), solo compartir un poco mi punto de vista y decirte que en algun momento de esta existencia ya habrá, como dices, una vendetta, una revencha sobre la vida y lo que nos a golpeado (o nos han golpeado).

Atte, Alberto (Toluco adoptivo de casi toda mi vida).

German Almanza dijo...

jajaja... Disculpa la risa, pero no pude evitarlo! y es que apesar de que al igual que tu, no estoy de acuerdo en traer a nuevos humanos a este lamentable pero, aun bello planeta. no creo que todo sea "una pinche vida", aunque ahora que lo pienso, pues actualmente estoy viviendo en CD Juarez, Chihuahua y tu como dices eres de Toluca y pues con el "gobernadorcito" que tienen no veo posibilidad fuera de una "pinche vida" pero no estoy aqui para criticar la politica del EDOMEX, ya que soy de Guerrero uno de los 3 edos mas jodidos del pais. Pero si estoy de acuerdo en que hay que tomar responsabilidad y sobre todo ser el "material didáctico" en el crecimiento de tal Cigoto. y la neta, creo que la vida es bella y mas aun cuando hay visisitudes que vencer, eso nos hace mas humanos ;)