lunes, noviembre 26

De cómo tragarse a la novia y salir beneficiado

Basta con que un individuo del sexo masculino se meriende a su novia, para desatar en todo el universo una especie de paranoia y/o afición canibalística. Tanto escándalo, digo yo, por un cuate que lo único que quería era llevar su amor más allá de los besos y lengüetazos. El método elegido —la exquisita cocción de su amorcito—, no me parece, francamente, el gran descubrimiento.
El mentado Caníbal de la Guerrero —que me tiene hasta la coronilla porque últimamente lo veo hasta en la sopa— es ya más famoso que Jesucristo. No puede uno salir a la calle sin encontrarse en los puestos de periódicos la jeta de ese sujeto. Y si no está en las portadas o páginas interiores de los pasquines de nota roja, está en la apetitosa lengua de los transeúntes y las señoras que atienden las tienditas de la esquina.
Obviamente intergay no podía ser la excepción, y ya circulan en youtube y blogs escatológicos los reportajes con el escandaloso caso —grabaciones caseras de noticieros de televisa, tvazteca y hasta univisión—, que intentan “develar la misteriosa conducta” del citado fantoche. Que si tuvo una madre castradora y un padre ausente. Que si se ajusta al prototipo de asesino serial por todos conocido. Que si lo violaron cuando era chiquito. Que si le gustaba el arroz con popote y tenía un amante que le ayudaba a preparar el asado. Que si fue abducido hace tres años por unos extraterrestres que lo convirtieron en una máquina asesina. Que si desde jovencito tuvo que trabajar para mantener a su familia y por eso no pudo cumplir su sueño de estudiar para chef. Etcétera.
El colmo de todo es que también circulan las novelas, poemas y obras de teatro que la cocinera mente del Caníbal de la Guerrero —bautizado así por la mente idiota de algún reportero— “escribió”. Entre las delicias que integran el menú de sus debrayes, están las cartitas de amor que dirigió a sus futuros y sagrados alimentos. Y no dudo en vaticinar que en poco tiempo empezarán a subastar los “manuscritos” y hasta editarán una antología con sus mejores textos —Caldito de fémur para el alma, el título pegador—, aprovechando la euforia y la idiotez colectiva.
Y uno aquí, quemándose la pestañas, cuando la fama y los reflectores están en los tacos de ojo, buche, pierna y cran humanos. ¡Habérmelo dicho antes! Encontraré a la brevedad un individuo de un metro ochenta de estatura, músculos de hierro, sonrisa colgate y ojos azules para tragármelo enterito. Y mi obra pasará a la posteridad. O por lo menos me divertiré bastante.

1 comentario:

German Almanza dijo...

Que onda contigo?, neta que trato de entenderte, pero no logro acercarme minimamente a lo que quieres hacer...
Debo admitir que eres divertida, me encanto eso de "-Caldito de fémur para el alma, el título pegador—"
buena observacion de tu parte es: "aprovechando la euforia y la idiotez colectiva" oye, eso estuvo bueno, debo confesar que yo compre el primero de los tomos de "Caldo de pollo para el alma" jajaja, no me averguenza, lo hise! mira, si quieres escribir, simplemente hazlo, no lo hagas para que te lean, hazlo porti y para ti. Por ejemplo, ?Sabes quien es Sylvia Nasar? seguramente has escuchado de su obra, y quiza no sepas quien es ella, bueno ella es una periodista que trabajo para New York Times y lo ultimo que lei de ella fue una nota del Newyorker magazine que un dia se le ocurrio hacer una biografia a un matematico gringo y que mas tarde Hollywood compraria y haria famosa con el titulo "A Beautiful mind" (en mexico la tradujeron como "una mente brillante") protagonizada por Russell Crowe. Creo que esta es la parte donde la obra se come al creador... pero... es la idea, que no?